Nuestro adiós a Alicia...

“La mirada de Dios no es como la de los hombres…
Los hombres miran las apariencias, pero Dios mira el corazón”

                                                                                              (La Biblia: 1° libro de Samuel, cap 16)

Querida Alicia:

¿Quién te conoció de verdad?.... Entrar en el fondo de cada ser humano es un gran misterio que sólo a Dios le es permitido visitar. A nosotros nos fue permitido conocer rasgos, facetas, pero tu verdad completa y llena de matices, no.

Hacemos un alto en el camino, ante tu sorpresiva partida, y mirando el cielo, donde sabemos que allí estás, agradecemos el don de tu vida y agradecemos también al Señor porque te puso en nuestro camino:

  • Gracias Alicia porque tu sonrisa de cada mañana (acompañada muchas veces por un guiño cómplice) nos permitió empezar mejor la jornada…

  • Gracias Alicia porque cerca de ti nos hacías sentir que todo era posible y había siempre una respuesta, una salida…

  • Gracias Alicia por el ejemplo de fidelidad en tu matrimonio de más de 40 años. Hoy, algo casi impensado para nuestra cultura de vínculos frágiles

  • Gracias Alicia por ser madre y abuela entrañable…

  • Sabés qué?: desde tu sitio en la portería diste cátedra de la materia más difícil que se dicta en toda institución educativa y en cada rincón del mundo, y que debemos intentar aprobar todos: la vida la merecemos dándola generosamente.

El libro de los Proverbios, de la Biblia nos dice:

“una mujer completa, ¿quién la encontrará?

Vale más que las perlas preciosas. Y quien la encontró, ha encontrado un tesoro.

Muchas mujeres han hecho proezas, y tú te igualas a ellas”

Desde el cielo, ¡intercede por nosotros!